Si no puede pagar un abogado que lo represente en los tribunales o durante las negociaciones, no se desanime. No está solo.

Por ejemplo, en más del 60 por ciento de los casos de divorcio que se presentan en muchas comunidades, al menos una de las partes no cuenta con un abogado. Muchos descubren que cuando más necesitan un abogado es cuando menos lo pueden pagar (durante un divorcio, una lesión, una enfermedad, la pérdida de un empleo o la muerte de un ser querido).

Sin embargo, existen opciones para encontrar asistencia legal gratis o de bajo costo.

Programas financiados con fondos federales

Existe una red nacional de oficinas de servicios legales que reciben fondos federales para brindar asistencia legal en casos civiles (no penales) para personas de bajos recursos. Normalmente, el servicio es brindado por un cuerpo de abogados y a veces asistentes jurídicos con experiencia en ciertas áreas, como divorcio, problemas entre propietarios e inquilinos, viviendas subsidiadas, asistencia pública, Seguro Social y desempleo.

Un abogado de servicios legales también puede brindarle asistencia no legal como vivienda temporal, protección en casos de violencia familiar y comedores comunitarios. La mayoría de las oficinas de servicios legales establecen un límite de ingresos para brindar sus servicios. Algunos programas también tienen en cuenta todos sus activos, sin importar cuánto dinero gane. Consulte su directorio telefónico local bajo el título "servicios legales" o "asistencia legal".

Programas pro bono

Muchos colegios de abogados estatales, locales y del condado tienen programas "pro bono" ("por el bien" en latín) que son manejados por abogados locales que se han comprometido a brindar representación legal gratis para aquéllos que califiquen, ya sea por sus ingresos o circunstancias, como personas con SIDA, maridos golpeadores, personas mayores de 65 años, etc. Tal como en las oficinas de servicios legales, usted debe probar su nivel de ingresos así como el valor de sus activos.

Talleres de asistencia legal

Algunos colegios de abogados locales y del condado organizan talleres de asistencia legal en dónde hay abogados voluntarios que responden preguntas y brindan ayuda con los formularios. Estos talleres se realizan una vez por semana o por mes. Puede tener la oportunidad de hablar con un abogado en forma individual o en grandes grupos, en los que se hacen preguntas que también escuchan las demás personas.

Mediadores de juzgado

Cada vez más, los juzgados del condado tienen mediadores para ayudar a las personas con sus demandas. Consulte con el colegio de abogados o el juzgado de su localidad para ver qué servicios tienen disponibles. Como mínimo, un mediador de juzgado puede explicarle en dónde debe presentar su papeleo y guiarlo en el proceso de entrega de su papeleo a las personas indicadas dentro del sistema judicial.

Organizaciones de defensor público

Todos los estados tienen redes de defensores públicos penales que brindan asistencia legal gratis o de bajo costo a los acusados de casos penales. Las personas deben cumplir con los requisitos de ingresos para poder ser elegibles, así que deben declarar sus ingresos (o la falta de los mismos).

Programas legales de bajo costo

Cada vez hay más programas disponibles para personas cuyos ingresos son muy altos para los servicios legales o los programas de pro bono, pero no son suficientes para contratar a un abogado con las tarifas tradicionales. Si usted pertenece a esta categoría (a la que muchos pertenecemos), existen líneas telefónicas directas que cobran por minuto y programas de honorarios móviles para conseguir el asesoramiento y la representación que usted necesita al menor costo posible.

Expectativas

No se desanime por los muebles destartalados o el abogado sin traje que parece lo suficientemente joven como para ser su hermano menor. Recuerde que el dinero disponible para solventar estos programas está destinado exclusivamente a los suministros de la oficina y los gastos generales.

El abogado que lo atiende puede tener un historial de casos sorprendentemente extenso o puede estar ayudando a clientes de bajos recursos aparte de sus clientes particulares, así que tenga paciencia si tiene que esperar para que lo atienda o si no le devuelve sus llamadas de inmediato.

Es útil hacer una lista cronológica de los sucesos en su caso y darle al abogado copias de todo el material relacionado con el mismo (contratos, recibos, facturas, etc.). Cuando hable con el abogado de servicios legales, que su descripción del problema se base en los hechos, no se vaya por las ramas.

Y no piense que su abogado puede menospreciarlo por estar en bancarrota. Probablemente tiene un familiar o un amigo en la misma situación o incluso él mismo ha sufrido dificultades económicas también.